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| Una visión general sobre los microbicidas Autor: Planeta Salud |
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Los microbicidas son, al igual que las vacunas del SIDA, productos en desarrollo que se añadirían al condón como productos de prevención. Su objetivo es lograr reducir de manera significativa la infección por VIH durante las relaciones sexuales y, para poder cumplirlo, un microbicida deberá ser seguro, eficaz, además de accesible a todas aquellas personas que lo necesiten. En la actualidad, se están investigando microbicidas tanto vaginales como rectales (para su uso durante un contacto sexual por vía anal). Lo que diferencia los microbicidas vaginales de todas las otras herramientas de prevención actualmente en desarrollo es que están pensados para responder a las necesidades específicas de las mujeres. Se trata de contar con un producto que estaría disponible en distintas formulaciones y métodos de aplicación y que podría utilizarse en el momento del coito, pero también un día o incluso meses antes. Contar con una herramienta de prevención de estas características es fundamental cuando asistimos desde hace varios años a una progresiva feminización de la pandemia. Las mujeres representan casi el 50% de las personas entre 15 y 49 años que viven con VIH, un número que se eleva hasta el 75% entre las mujeres con VIH de entre 15 y 24 años en África. Además, las mujeres son hasta tres veces más vulnerables que los hombres ante la infección por VIH por razones biológicas, económicas y sociales. La investigación y desarrollo de los microbicidas como una herramienta que puede ayudar a las mujeres a protegerse mejor ante el VIH representa una gran oportunidad para replantearse nuestros modelos actuales e incluir la prevención del VIH dentro de una visión más integral de la salud sexual y reproductiva de las mujeres. Por ejemplo, la investigación en microbicidas está permitiendo que aflore un debate que explore las relaciones de poder entre hombres y mujeres y las desigualdades de género a la hora de utilizar un método preventivo, lo que ayuda a conocer las razones por las que en determinadas situaciones no funcionan las estrategias de prevención actuales. Una de las prioridades consiste en explorar las razones por las que estamos experimentando un fracaso en el uso de los preservativos (tanto masculinos como femeninos), para evitar que este fracaso se repita con estas nuevas herramientas una vez disponibles, sobre todo con los microbicidas. Esto implica, entre otros aspectos, conocer mejor las relaciones de poder entre hombres y mujeres y las desigualdades de género a la hora de utilizar un método preventivo. También se investigan microbicidas para su uso rectal, aunque la inmensa mayoría de los candidatos se están desarrollando para su uso vaginal. Cada vez más se pide que también se investiguen productos para su uso rectal y hay varias razones para ello. En primer lugar, el sexo anal es una práctica muy extendida en todo el mundo y no sólo reducida a los hombres gays o los Además, un producto que sea seguro y eficaz en la vagina puede no ofrecer ninguna protección ante el VIH o incluso aumentar el riesgo de infección si se usa durante el sexo anal. Por ello, es necesario hacer ensayos de seguridad de los candidatos a microbicidas actualmente en estudio para su uso anal y, por otra parte, investigar para conseguir un microbicida rectal Hay que tener en cuenta que los microbicidas son el resultado de la apuesta por la Investigación y Desarrollo (I+D) en nuevos productos de salud como camino para reducir el impacto del VIH/SIDA en las sociedades más afectadas. Desde mediados de los noventa, se investiga en microbicidas y en 2007 llegaron los primeros resultados de ensayos de eficacia (Fase III, la última etapa antes de su posible comercialización) de los microbicidas llamados de primera generación. Los resultados no fueron muy alentadores dado que los dos productos en estudio (Carraguard y Sulfato de Celulosa) no mostraron una protección suficiente ante el VIH. Gracias a todo ello y mientras todavía siguen algunos ensayos de primera generación, la comunidad científica se ha lanzado hacia la investigación de microbicidas basados en antirretrovirales (los mismos compuestos utilizados en los tratamientos para las personas que viven con VIH), buscando una mayor eficacia ante el virus. Son la nueva generación de microbicidas. En la actualidad, el campo de los microbicidas cuenta con más de 50 componentes en fase preclínica de estudio, mientras que existen 12 candidatos en ensayos clínicos. El más avanzado es PRO2000, un microbicida de primera generación, que se encuentra en Fase III. Los microbicidas basados en antirretrovirales cuentan con dos candidatos en fases clínicas: tenofovir y dapivirina. Actualizado en octubre 2008 |
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