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Diagnóstico de la Malaria
Autor: Planeta Salud
 

Como en todas las enfermedades, diagnosticar bien a una persona de malaria es el primer paso para que reciba el tratamiento adecuado. Así un diagnóstico rápido y exacto ayuda a restablecer la salud de la persona y, a nivel de salud pública, promueve el uso racional de fármacos antimaláricos. Actualmente se utiliza la detección de parásitos de la malaria a través del microscopio (a través de gota gruesa o bien de extendido fino/frotis) y las denominadas pruebas de diagnóstico de antígenos, utilizando sobre todo las pruebas de diagnóstico rápido (PDR).
En el caso de la malaria, también es importante calcular el número de parásitos por microlitro de sangre o parasitemia. La estimación de la intensidad de la parasitemia sirve para evaluar la respuesta de la persona frente a los medicamentos y para determinar el impacto clínico de un mismo tratamiento frente a parasitemias similares en personas con características muy distintas (por ejemplo, entre una persona adulta y un menor o entre una mujer embarazada y otra no).


Pruebas actuales
Examen microscópico
El examen microscópico de muestras de sangre (frotis y gota gruesa) teñidas sigue siendo el método más común para diagnosticar la presencia de parásitos en sangre y así determinar la existencia de malaria. Para teñir las muestras existen distintos tipos de tinciones desde las más convencionales hasta algunas fluorescentes. Los parásitos se identifican por su forma y por la coloración diferencial de sus componentes. De hecho, la calidad del colorante y del proceso de tintado pueden ser determinantes a la hora de diagnosticar la malaria a  través del microscopio, así como saber distinguir las distintas coloraciones según si son partes del patógeno, de la misma sangre o, incluso, del portaobjetos en el que se realiza.

En ambos tipos de prueba diagnóstica, la muestra de sangre debe tomarse durante o a las pocas horas de un episodio febril para evitar falsos negativos. Esto se debe a que, si el causante de la malaria es el parásito P-Falciparum, sólo está presente en la sangre periférica en los estadios de evolución más inmaduros y en caso de fiebre.

Examen microscópico de muestras de sangre con gota gruesa. La diferencia entre este examen y el de extendido fino es la forma en que se recoge y prepara la muestra de sangre y la especificidad en el diagnóstico que se obtiene. En el caso de un examen de gota gruesa, el personal sanitario recoge tres o cuatro gotas de sangre y las coloca sobre un portaobjetos. Con otro portaobjetos se unen las gotas adquiriendo una capa de sangre gruesa y uniforme. Así, se consigue analizar una muestra mayor facilitando la detección de parásitos. El examen de gota gruesa es la prueba diagnóstica más eficaz de las existentes (es entre 20 y 30 veces más sensible que el extendido fino, por ejemplo). Esta mayor sensibilidad se debe al hecho de que la muestra en la gota gruesa no es fija, lo que permite deshemoglobinizar el frote grueso. Así, los parásitos libres quedan libres y en mayor número por área que en la misma muestra procesada como extendido fino. Sin embargo, la identificación del tipo de parásito es más complicada.

Examen microscópico de muestras de sangre de extendido fino. Para obtener la muestra de sangre de extendido fino a analizar basta con pinchar la yema del dedo del paciente y recoger la gota de sangre en un portaobjetos, extendiéndolo con otro portaobjetos para tener una capa fina. La fijación del extendido fino con metanol permite observar el parásito dentro del eritrocito y provee un dato adicional para la identificación de la especie de Plasmodium.

Dado que la gota gruesa es más sensible y el extendido fino más específico, las recomendaciones son que se utilicen ambos tipos de muestra en una sola placa. Si no se puede hacer así se prioriza la observación de la gota gruesa por ser un diagnóstico más certero.
Para mejorar el diagnóstico a través del microscopio, la Fundación para el Desarrollo de Instrumentos de Diagnóstico Innovadores (FIND Diagnostics) esta trabajando en la mejora de un microscopio fluorescente más sensible que mejorará el diagnóstico tanto de la malaria como de la TB. Para más información, ver este artículo.

Pruebas de detección de antígenos
También existen las pruebas de detección de antígenos, que detectan algunas proteínas de los parásitos (la proteína-2 rica en histidina (HRP-2) o la lactato deshidrogenasa (LDH) parasitaria). Este tipo de diagnóstico es fácil de realizar, rápido y no se necesita microscopio y tienen una sensibilidad bastante elevada (entre el 90 y el 92%). Sin embargo, actualmente este tipo de pruebas no pueden sustituir totalmente la prueba microscópica porque pueden dar falsos negativos, no pueden distinguir las distintas especies de parásitos ni determinar si hay más de un parásito a la vez, como tampoco pueden medir el grado de parasitemia.

Pruebas de diagnóstico rápido (PDR). También se las conoce como tiras reactivas. Este tipo de exámenes detectan antígenos específicos del patógeno: proteínas. Las personas con malaria tienen en su sangre este tipo de antígenos. La tira de nitrocelulosa absorbente reacciona frente a la presencia de estos antígenos y cambia de color. El principal problema con este tipo de prueba es que muchas PDR es que generalmente funcionan porque detectan la proteína 2 rica en histidina (HRP2) o la lactato- deshidrogenasa específica del parásito (pLDH) por lo que sólo pueden detectar una especie de parásito (normalmente, y por ser el más común, el Plasmodium falciparum). Es cierto que este tipo de pruebas están mejorando y, algunas pueden detectar más de un tipo de parásito.

La sensibilidad de las PDR está condicionada por la especie del parásito, la parasitemia de la persona y el estado y calidad de la PDR. Si hay buenas condiciones, algunos productos pueden alcanzar una sensibilidad similar a la que se obtiene a través de un análisis microscópico (~100 parásitos /ml). Sin embargo los organismos internacionales sólo  recomiendan que se utilice solamente una PDR si no hay posibilidad de hacer un examen al microscopio.

Las PDR pueden dar un falso negativo cuando:

  • No haya suficientes parásitos en sangre como para ser detectados.

  • La PDR esté en mal estado o haya sufrido algún daño.

  • El parásito causante de la malaria sea uno para el que la PDR no haya sido diseñada.

Asimismo, una PDR también puede dar falsos positivos:

  • El tratamiento puede matar a los parásitos causantes de la malaria, sin embargo siguen presentes en el corriente sanguíneo.

  • Existen algunas sustancias de la sangre que en ocasiones pueden producir un falso positivo.

  • Cuando la persona ha desarrollado una alta inmunidad a la malaria (algo muy común en zonas donde la enfermedad es endémica) la presencia de los parásitos no siempre implica la existencia de malaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en abril de 2008 las recomendaciones sobre la estandarización de las PDR y los requisitos necesarios para su rápida y buena implementación. Para más información sobre este aspecto, visitar esta página http://www.finddiagnostics.org/activities/malaria/quality_testing.shtml.

 

Actualizado en octubre 2008

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