Boletín |

Hacia una mayor movilización social y política entorno a la TB en España
Autor: Gabriel Boichat
 

A la hora de construir una respuesta integral y articular la movilización de la sociedad entorno a la tuberculosis (TB), tanto las organizaciones de la sociedad civil como los representantes políticos pueden resultar fundamentales. Durante el seminario sobre TB celebrado el 19 de noviembre en Barcelona, se reunieron varias ONG internacionales y estatales entorno a la mesa Movilización social y política con el fin de determinar cómo es posible contribuir a la respuesta a la tuberculosis y promover un mejor abordaje de la pandemia.

Young-Ae Chu, integrante del área de incidencia política, comunicación y movilización social de Stop TB Partnership, fue muy clara a la hora de destacar el papel fundamental de la sociedad civil para poder movilizar recursos y esfuerzos que permitan avanzar hacia un control de la pandemia. Stop TB Partnership es un movimiento social mundial que se creó en el año 2000 con el principal objetivo de eliminar la tuberculosis como problema de salud pública. Este movimiento está compuesto por una red de organizaciones internacionales, donantes públicos y privados, gobiernos, ONG y por la comunidad de personas afectadas por esta pandemia que tienen como interés común el trabajar juntos para detener la TB.

Young-Ae Chu coincidió con el resto de ponentes en la necesidad de un mayor esfuerzo en la investigación científica para poder responder a los retos de la TB. Por ello, explicó que los objetivos de Stop TB Partnership en este rubro pasan por promover el liderazgo y la incidencia política para movilizar recursos que fomenten una agenda de investigación coherente en el campo de la TB; crear un foro que reúna a quienes aportan recursos para financiar la investigación y quienes implementan estas investigaciones para coordinar planes y acciones, así como compartir y priorizar necesidades; finalmente, este movimiento social se ha marcado como objetivo el dar voz a las personas beneficiarias de los resultados de la investigación científica para que puedan, entre otras cosas, expresar cuáles son sus necesidades o monitorizar el impacto de los nuevos productos sobre su salud.

Como otros puntos fundamentales a la hora de dar una respuesta a la TB desde la sociedad civil, Young-Ae Chu destacó la necesidad de colaboración entre los diferentes agentes que implique, por ejemplo, un intenso trabajo conjunto entre cada uno/a de los socios. Un trabajo que debe integrarse a nivel local, estatal e internacional  y tener en cuenta todas las áreas de la TB.

Por su parte, Paul Sommerfeld, presidente de la ONG británica TB Alert y miembro de Acción por la Salud Global, aportó la visión de una asociación civil estatal cuyo alcance es tanto británico como mundial. Esta ONG, creada en 1999, tiene como principales objetivos el aumentar el conocimiento sobre TB en el Reino Unido, incidir políticamente para que aumente el apoyo a favor de la acción en TB, así como construir la respuesta comunitaria en TB en India y en el sur de África.

En su intervención, Paul Sommerfeld destacó dos aspectos del trabajo que están realizando. Por una parte, la necesidad de tener más en cuenta a la comunidad de personas que viven con TB. Este trabajo empieza con una mejor detección de la infección (se estima que sólo un 62% de los casos de TB están diagnosticados en todo el mundo), pero también acompañando y apoyando a las personas mientras siguen el tratamiento. Además, recordó que la TB es una infección que tiene una mayor incidencia entre las personas en situación de pobreza, un sector de la población que tiene, por lo general, mayores dificultades para acceder a servicios de salud, por lo que es imprescindible hacer un esfuerzo por entrar en contacto con estas personas.

Por otra parte, explicó que TB Alert presta especial atención a la incidencia política para poner en las agendas gubernamentales la necesidad de poder contar con nuevas herramientas de salud en TB. Para ello, colaboran estrechamente con socios como TB Alliance, FIND o Aeras para desarrollar una estrategia parlamentaria en la que cuentan con el apoyo del Grupo Parlamentario de todos los Partidos (APPG, en sus siglas en inglés) y otra estrategia gubernamental que les ha llevado a trabajar con diferentes ministerios como el de Desarrollo, de Salud o de Economía.

Esta tarea de incidencia política también se desarrolla a través de Acción por la Salud Global, una red de 17 ONG europeas, entre las que se cuentan la Federación Española de Planificación Familiar, Ayuda en Acción y Médicos sin Fronteras. Esta plataforma tiene como principal objetivo asegurar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio en salud y se centran en los gobiernos de España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, además de las instituciones europeas.

El papel de España
Uno de los puntos álgidos del debate fue, sin duda, cuando se habló de cómo se podría desarrollar una mayor movilización entorno a la TB, similar a las experiencias explicadas por Stop TB Partnership y TB Alert, y qué papel podría desempeñar España en la construcción de una respuesta integral a esta pandemia. Tanto Paul Sommerfeld como Young-Ae Chu coincidieron en destacar que la aportación de España puede ser clave, pero que para ello es necesario una mayor movilización entorno a la enfermedad.

En primer lugar, a nivel político, se recordó el reciente apoyo del Gobierno español a Stop TB Partnership que supone un primer paso importante en el compromiso de los responsables de las políticas de cooperación y desarrollo hacia esta enfermedad de la pobreza. Una buena predisposición política que también se ve reflejada en el Congreso español, tal y como señaló Planeta Salud en su intervención. Allí, existe un consenso por parte de todos los grupos políticos que forman parte de la Comisión de Cooperación internacional para el Desarrollo acerca de la necesidad de prestar mayor atención a la TB, lo que se podría plasmar en un futuro cercano en una proposición no de ley (PNL) a favor de la I+D en TB. Un hecho importante dado que, tal y como se comentó, los representantes políticos tienen la capacidad de poner la TB en la agenda de los gobiernos y, en tanto que líderes de opinión, pueden trabajar para que el impacto de esta pandemia sea una preocupación de la sociedad.

También es necesario desarrollar una mayor movilización a nivel social. Paul Sommerfeld animó a los asistentes a organizarse, creando, por ejemplo, una plataforma similar a las existentes en otros países europeos. Es el caso del Reino Unido que cuenta con la Coalición del Reino Unido para detener la TB, una plataforma que agrupa a las diferentes personas e instituciones implicadas en esta enfermedad y que permite fijar objetivos y acciones comunes.

Gracias a esta movilización tanto política como social, se logrará aumentar la comunicación y coordinación entre todos los actores implicados (ONG, comunidad científica, Gobierno, Parlamento, iniciativa privada, etc.) lo que permitirá fijar unos objetivos comunes de acción que lleven a asegurar el trabajo en TB en España, pero también a aumentar el apoyo para el trabajo en TB que se realiza en todo el mundo.

DerechosReservados ® Planeta Salud