Boletín | |
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| Una mirada sobre la malaria Autor: Gabriel Boichat |
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Hoy, más de 300 millones de personas en todo el mundo están afectadas por la malaria, una enfermedad provocada por el parásito Plasmodium que se transmite sobre todo a través de la picadura del mosquito anofeles. La malaria es curable y se puede prevenir, pero provoca la muerte de más de 1 millón de personas en todo el mundo por lo que es necesaria una respuesta integral que aborde desde el acceso a los tratamientos hasta la mejora de las medidas de prevención. Por ello, existen diversas iniciativas internacionales que buscan coordinar los esfuerzos en marcha y que el pasado 25 de abril celebraron el primer Día Mundial contra la Malaria. Alrededor del 40% de la población mundial está en riesgo de contraer la malaria, pero la realidad es que el 90% de las muertes provocadas por esta enfermedad se concentran en los países en desarrollo, sobre todo en el África subsahariana, en donde la enfermedad mata a un niño cada 30 segundos. Las principales razones de esta concentración geográfica es que el mosquito vive y se reproduce en zonas tropicales y sub-tropicales, lugares en donde se encuentran países con problemas de salubridad donde, por ejemplo, no existen buenas canalizaciones de agua. Asé, la pobreza se convierte en un factor clave en el desarrollo y expansión de esta enfermedad que, junto con el VIH/SIDA y la tuberculosis, es una de las tres enfermedades de la pobreza. Existen cuatro tipos del parásito Plasmodium y uno de los más comunes, el Plasmodium falciparum es precisamente el más mortal. La transmisión del parásito se hace de dos formas: verticalmente (de madre a feto) o de persona a persona a través de la hembra de mosquito anofeles –convirtiéndose así en el vector de la enfermedad- cuando pica una persona enferma de malaria. Una vez en el cuerpo, el Plasmodium tiene la capacidad de invadir el sistema inmunitario, de infectar el hígado y los glóbulos rojos de la sangre, provocando fiebres altas, escalofríos, vómitos y anemia. En su forma más grave y/o cuando afecta a personas con el sistema inmunológico alterado, debilitado o no acabado de formar (mujeres embarazadas, personas con VIH o menores de cinco años) puede provocar la muerte, sobre todo en los casos más severos (malaria cerebral: La malaria severa cerebral con coma. Si el coma persiste después de 30 minutos de medicación, se considera malaria cerebral y suele acabar en fallecimiento). Pasos para la construcción de una respuesta La solución a la malaria debe ser integral, actuando sobre las distintas facetas de la enfermedad. Así, son fundamentales el acceso y seguimiento de los tratamientos, medidas de prevención y la investigación sobre nuevas herramientas de salud que permitan mejorar los sistemas de control de la enfermedad. En primer lugar, es vital lograr un rápido diagnóstico e iniciar el tratamiento en las primeras 24 horas, lo que permite acortar la duración de la enfermedad y previene el desarrollo de complicaciones, así como la gran mayoría de muertes. Hace mucho tiempo que existen tratamientos para curar la malaria a través de monoterapias basadas en compuestos como la cloroquina, la sulfadoxina- pirimetamina (SP) o la amodiaquina. Sin embargo, la aparición de resistencias del parásito a estos tratamientos (ver este artículo) ha hecho que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiende el tratamiento a través de combinación de terapias, preferentemente aquellas que contengan derivados de un compuesto llamado artemisinina (ACT – Terapias Combinadas basadas en Artemisinina, en sus siglas en inglés). Las personas que tengan acceso a estos tratamientos pueden curarse de la malaria en un periodo de 3 a 7 días. Pero además del acceso a los tratamientos, la prevención es clave. La primera medida es el control del mosquito a través de la aplicación de insecticidas de larga duración en las casas y el reparto de mosquiteras rociadas con insecticida entre la población para evitar las picaduras, además de actuar sobre las larvas de mosquito y limpieza de las áreas de reproducción. La segunda es la aplicación de un tratamiento preventivo intermitente en mujeres embarazadas para evitar la transmisión vertical de la madre al feto, una medida muy importante dado que la malaria provoca la muerte del 10% de las mujeres embarazadas afectadas por la enfermedad y pérdida del 60% de los fetos. Sin embargo, el tratamiento y la prevención deben ir acompañados por otras medidas como un esfuerzo en investigación y desarrollo que mejore los actuales tratamientos y cree nuevos sistemas de prevención de la enfermedad a través de nuevas herramientas de salud como las vacunas. Sobre este punto, tenemos un ejemplo muy cercano con el desarrollo de una de las candidatas a vacuna más prometedoras por parte de un equipo de investigación del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB, en sus siglas en catalán), coordinado por el investigador Pedro Alonso. Otra buena medida para mitigar la malaria es el desarrollo socioeconómico de los países más afectados a través de acciones que incidan en una mejora de la salubridad, canalizaciones de agua, etc. Iniciativas internacionales La solución a la malaria también pasa por ser global con la participación de todos los actores, tanto de los países del Sur como del Norte. En este sentido, se han creado varias iniciativas internacionales que concentran sus esfuerzos para impulsar acciones que van desde campañas de sensibilización y acción política, estudios de investigación, hasta proyectos de acceso a tratamientos. Un ejemplo es el partenariado público-privado Roll Back Malaria (Atrás Malaria) que fue creado en 1998 por la OMS, UNICEF, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP, en sus siglas en inglés) y el Banco Mundial y que ahora está integrado por un amplio abanico de actores como ONG, países del Sur, empresas privadas, fundaciones, instituciones académicas y de investigación, entre otros. Su objetivo es el de conseguir un acceso real y un seguimiento de los tratamientos y métodos de prevención más efectivos a todas aquellas personas afectadas por la malaria a través de un incremento de la inversión en sistemas de salud y la incorporación del control de la malaria en actividades multisectoriales. Entre sus acciones, es importante destacar la creación de un plan de trabajo que define la visión, los objetivos y la estrategia a seguir en la creación de una respuesta a la enfermedad o la organización del primer Día Mundial contra la Malaria. Pero no es la única iniciativa. Organizaciones como el Consorcio de la Malaria, la Alianza Europea contra la Malaria o el Fondo Global contra el VIH/SIDA, la Tuberculosis y la Malaria son sólo algunos ejemplos del esfuerzo internacional actualmente en marcha. Trabajan sobre diversos aspectos de la enfermedad, a veces en múltiples facetas y otras en un campo concreto como es el caso de la Iniciativa de Medicamentos para la Malaria (Medicines for Malaria Venture) que investiga, desarrolla y da acceso a nuevos tratamientos contra la malaria a través de un partenariado público-privado. Eso sí, todas con el mismo objetivo: el construir una respuesta integral a la malaria que permita lograr el control de la enfermedad y su posterior erradicación. Fuentes: Medicines for Malaria Venture, www.mmv.org ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Malaria [en línea]: Ginebra, Suiza. [Consulta 23 de mayo de 2008]. Disponible en: www.who.int/topics/malaria/en/ ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Malaria, fact sheet 94 [en línea]: Ginebra, Suiza, mayo 2007. [Consulta 23 de mayo de 2008]. Disponible en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs094/en/index.html VV.AA., A Malaria Community Statement [en línea]. Disponible en: http://www.malaria.org/World%20Malaria%20Day/WMD%20Statement2008.pdf ROLL BACK MALARIA, What is Malaria? [en línea]: Ginebra, Suiza. [Consulta 22 de mayo de 2008]. Disponible en: http://www.rollbackmalaria.org/cmc_upload/0/000/015/372/RBMInfosheet_1.htm Roll Back Malaria, www.rollbackmalaria.org |
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