El texto siguiente describe
y analiza la política de cooperación de la UE,
poniendo énfasis en los aspectos relacionados con la
salud mundial. Se trata de una aproximación a los esfuerzos
de la UE para el desarrollo internacional, una exposición
de los recursos y los actores implicados en la ayuda al desarrollo
europea.
En contexto
Europa es el mayor proveedor de ayuda para el desarrollo ya
que sus aportaciones representan más de la mitad de
las donaciones mundiales. Según datos del Comité
de Ayuda para el Desarrollo (CAD), en 2007 estados miembros
de la Unión Europea (UE) destinaron 62.100 millones
de dólares en ayuda oficial para el desarrollo (el
0,38% del PIB). Por su parte, Estados Unidos destinó
21.800 millones de dólares en el mismo año.
Una parte de estos recursos es gestionada individualmente
por los 15 países miembros de la UE y el CAD a través
de sus respectivas agencias de cooperación internacional.
Otra, que representa la sexta parte, se gestiona directamente
desde la Comisión Europea: es la política
de cooperación de la UE.
Esta política representa uno de los ejes fundamentales
de la acción exterior comunitaria. Ya en el Tratado
de Roma (1957) se creó el Fondo Europeo de Desarrollo,
principal instrumento financiero de la política de
cooperación, y seguidamente tuvieron lugar los sucesivos
convenios de Yaundé (1963-1975), Lomé (1976-1999)
y Cotonou (2000) que establecen acuerdos comerciales y relacionados
con la ayuda para el desarrollo entre la UE y los países
de África Caribe y Pacífico (ACP).
Varios motivos inducen el despliegue de la UE en materia de
cooperación para el desarrollo. Está generalizada
la idea de que, para ganar peso en la escena mundial, es preciso
que Europa utilice instrumentos de poder blando como la cooperación
social y económica. Además, se observa que los
principales receptores de la ayuda (ACP – África,
Caribe y Pacífico - u otros) son las antiguas colonias
de los estados europeos: cooperar para el desarrollo de estos
países del Sur puede estar en sintonía con los
intereses geoestratégicos, comerciales y culturales
de las antiguas metrópolis. Por otra parte, la sociedad
civil ha sido determinante para que la solidaridad internacional
y la promoción mundial de los derechos humanos se instalen
en la cultura democrática europea y esto se traduce,
entre otras cosas, en el despliegue de las políticas
de ayuda para el desarrollo (la comunitaria incluida).
La UE, además de disponer de una estructura y recursos
propios para desarrollar su política de cooperación
internacional, produce un efecto directo sobre las políticas
de los estados miembros. En los Consejos de la UE se establecen
posicionamientos comunes y directrices generales y se coordinan
los esfuerzos en materia de cooperación para el desarrollo.
A su vez, los estados pueden influir en las tendencias de
la UE mediante las Presidencias de turno de la UE o el Comité
de Representantes Permanentes (COREPER).
La política europea de cooperación y
la salud mundial
La Comisión Europea es responsable de la dirección
y ejecución de la política de cooperación
para el desarrollo de la UE. Los recursos de esta política,
los fondos de la ayuda europea, surgen principalmente del Fondo Europeo de Desarrollo, que destinará
22.682 millones de euros para el periodo 2008-2013.
En el 2007, la UE (los estados miembros y la Comisión)
destinó 46.400 millones de euros para la Ayuda Oficial
al Desarrollo, un 0,38% de su PIB. En términos de salud
mundial, Europa apoya instrumentos de financiación
innovadores como los Advance Market Commitments, International Finance Facility for Inmunisation y UNITAID.
Los departamentos competentes en materia de cooperación
y salud mundial son varios.
Dirección General de Desarrollo
Dirección General de Desarrollo – pertenece al
departamento de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, dirigido por
el comisario Louis Michel. Se ocupa de planificar y trazar
las líneas directrices de la política de cooperación
europea a través de programas temáticos que
pretenden reforzar el impacto de la acción de la Comunidad
Europea y ayudar a los países miembros a conseguir
los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Uno de ellos
es Investing in People (“Invertir en las Personas”),
un instrumento que permite dar apoyo a los programas destinados
al desarrollo humano y social y en el que la salud (incluido
el abordaje del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis) es
un sector clave.
Otro punto destacable es que el VIH/SIDA es una temática
transversal en la política de esta Dirección
General y sus áreas de intervenciones.
Este organismo parte del posicionamiento común del Consenso Europeo de Desarrollo (2006), adoptado por
el Consejo Europeo y los países miembros además
del Parlamento Europeo, con su Comisión para la Política
sobre Desarrollo de la Unión Europea, y la Comisión
Europea. Este documento refleja la voluntad europea de eliminar
la pobreza y trabajar para la consecución de los ODM.
Este posicionamiento reitera la intrínseca relación
entre salud y pobreza, y resalta la importancia de reforzar
los presupuestos de salud de los países receptores,
el fortalecimiento de los sistemas públicos de salud,
el acceso a fármacos, la promoción de la salud
y los derechos sexuales, el apoyo a las iniciativas y fondos
mundiales que contribuyen a la consecución de los ODM
y el abordaje del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis.
De nuevo, el VIH/SIDA en particular se presenta como un aspecto
que ha de ser transversal en todas las intervenciones.
De forma paralela a este posicionamiento, la Comisión
aprobó el mismo año un documento en el que se
establecen directrices para mejorar las intervenciones de
la UE y los países miembros en relación con
el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis en el mundo en desarrollo.
Se trata del Programa Europeo de Acción para Responder
al VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis a través
de la Acción Externa (2007-2010), en el que se
incluye la importancia de desarrollar nuevas herramientas
terapéuticas y preventivas (incluidas vacunas y microbicidas),
de crear nuevos incentivos para implicar a la industria privada
en esta búsqueda, y de dar apoyo a los partenariados
público-privados para acelerarla. Entre las iniciativas
promovidas en este documento, se encuentra también
el Programa de Países Europeos y en Desarrollo sobre
Ensayos Clínicos (EDCTP, en sus siglas en inglés),
un proyecto financiado por la Comisión Europea y los
países miembros (entre ellos, España) con el
fin de desarrollar capacidades en países en desarrollo
que permitirán llevar a cabo ensayos clínicos
de productos de salud para responder al VIH/SIDA, la malaria
y la tuberculosis.
EuropeAid
EuropeAid, Oficina de Cooperación de la UE
– pertenece al departamento de Relaciones Exteriores
y Política de Vecindad, dirigido por la comisaria Benita
Ferrero-Waldner. Esta oficina, en colaboración con
la sociedad civil, organismos multilaterales y otras instituciones
de la UE, se ocupa de la implementación y ejecución
de la ayuda europea.
La consecución de los ODM es una prioridad para esta
oficina. Entre sus sectores específicos de intervención
se encuentran la pobreza, el hambre, el medio ambiente, los
derechos humanos, la educación y la salud. EuropeAid considera que la salud es un elemento clave para el crecimiento
económico y el desarrollo puesto que los problemas
de salud son a la vez causa y consecuencia de pobreza.
Aunque esta oficina reconoce que las intervenciones específicas
para responder a enfermedades como la malaria, la tuberculosis
y el VIH/SIDA son muy necesarias, apuesta por una visión
integral que solamente se podrá implementar reforzando
los sistemas locales de salud. En este contexto, EuropeAid ha desarrollado el programa Good Health for All (“Buena
Salud para Todos/as”), que responde a la falta de personal
en los sistemas públicos de salud en países
en desarrollo, con un especial énfasis al abordaje
del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis, así como
la salud sexual.
Los otros departamentos implicados
Otros departamentos de la Comisión Europea, pese a
no gestionar directamente la ayuda para el desarrollo, trabajan
en iniciativas relacionadas con la salud mundial. Se trata,
especialmente, de organismos vinculados con la investigación
y el desarrollo de nuevos productos de salud para mitigar
el impacto de las enfermedades de la pobreza y promover el
desarrollo de países del Sur.
El departamento de Ciencia e Innovación dispone de
un área de trabajo dedicada a promover la investigación
y desarrollo de productos de salud. Es de este departamento
que depende el EDCTP.
Además de la Comisión, el Consejo de la UE delibera
y marca las pautas de la cooperación internacional
europea. Aquí, los protagonistas son los estados miembros
de la UE, que coordinan e intentan armonizar sus respectivas
políticas de cooperación para el desarrollo
y establecen las estrategias y posicionamientos generales
que la Comisión va a emprender en la materia.
Son de destacar los esfuerzos de algunas presidencias estos
últimos años, como la irlandesa y la holandesa,
para introducir la salud mundial, y en particular el VIH/SIDA,
en la agenda del Consejo. La presidencia irlandesa en particular
mostró un liderazgo sin precedente en esta área
al organizar una serie de reuniones de alto nivel en el curso
del 2004 que permitieron poner la cuestión del VIH/SIDA
en Europa y el mundo en desarrollo en el punto de mira de
la actualidad europea. Parece que tanto la presidencia eslovena,
que acabará el próximo junio, como la francesa,
que seguirá en turno hasta el mes de diciembre, volverán
a introducir el tema de la cooperación en el debate
europeo, aunque no está seguro que la salud tenga un
sitio destacado en las discusiones.
En conclusión
Se observa un aumento sostenido de la ayuda europea al desarrollo
en los últimos años. La Comisión prevé
que, siguiendo los compromisos de la Cumbre de Monterrey (2002),
la UE destine para el 2015 el 0,7% de su PIB a la Ayuda Oficial
para el Desarrollo.
Sin embargo, se aprecia un ligero descenso de la ayuda en
el año 2007. Mientras que la ayuda aumentó más
de un 30% en los años 2004 y 2005, llegando al récord
histórico de 47.700 millones de euros (0,41% del PIB)
en el año 2006, en el 2007 los fondos cayeron: 46.400
millones de euros o un 0,38% del PIB.
Existe el riesgo que la desaceleración de la economía
mundial contribuya a una más considerable reducción
de la ayuda para el desarrollo. Por otro lado, también
existe la posibilidad que las autoridades europeas se vean
tentadas a usar las políticas de cooperación
para el desarrollo para intereses relacionados con la política
de inmigración. De ser así, la ayuda al desarrollo
se podría alejar de los Países Menos Adelantados
y la UE se distanciaría de los acuerdos suscritos en
Monterrey.
En lo que respecta al sector salud resultan de interés
las sinergias que la Comisión promueve entre los programas
de ayuda y la investigación y desarrollo de nuevos
productos de salud. Efectivamente, apostar por una doble estrategia
- fortalecer sistemas públicos de salud de los países
Sur y fomentar la investigación biomédica alrededor
de las pandemias de la pobreza – es la opción
más acertada. Además, el modelo de investigación
que sigue Europa supone una buena oportunidad para el desarrollo
de los países del Sur: EDCTP capacita estructuralmente
a los países en vías de desarrollo en asociación
con los países de la UE.
Ahora bien, para que los esfuerzos de las políticas
de cooperación europeas tengan efecto, deberían
estar en sintonía y tener coherencia con el resto de
políticas comunitarias. Si una de las líneas
básicas de la política de desarrollo de la UE
es el fortalecimiento institucional de los sistemas públicos
de salud parece contradictorio que las autoridades comunitarias
o sus estados miembros fomenten la fuga de cerebros (como
médicos o investigadores) de los países en desarrollo.
Además, la política comunitaria de inmigración,
actualmente en gestación, parece que va a potenciar
todavía más esta situación al tratarse
de un sistema que permite la entrada de inmigrantes a Europa
en función de sus estudios y calificación.
Por otro lado, se observa que hay una falta de continuidad
entre los esfuerzos y las temáticas que cada Presidencia
dedica a la salud mundial y a la cooperación para el
desarrollo. Según el país que ocupe la Presidencia
de la UE estos temas tendrán una mayor o menor importancia
y esto afecta al desarrollo de la política.
Para el 2010, dado que el Estado español está
dedicando numerosos esfuerzos para mejorar y aumentar la ayuda
al desarrollo, se espera que en la Presidencia Española
de la UE la cooperación internacional y la mejora de
la salud mundial sean aspectos relevantes.
|