Boletín |

Células madre, ¿la panacea?
Autora: Laia Ruiz Mingote
 

Las células madre parecen tener la respuesta para todo. La comunidad científica continúa lanzando noticias positivas sobre estas células, que son capaces de madurar de distintas formas según sea necesario. Podrían ser la cura para enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer, y son imprescindibles en el tratamiento de cánceres como la leucemia. El pasado febrero se presentó en la Conferencia de Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI, en sus siglas en inglés) en Boston los resultados de un transplante de células madre a una persona con VIH y leucemia. Ahora, la comunidad civil y la científica miran esperanzadas estas versátiles células.

El equipo del doctor Gero Hütter, de la Universidad Médica de Berlín, realizó el pasado año un transplante de células madre a un ciudadano estadounidense afincado en Alemania con leucemia mieloide aguda (LMA). Este tipo de leucemia aguda es la más común en adultos y sin tratamiento progresa rápidamente. La médula ósea es la encargada de producir células madre sanguíneas (células inmaduras) que se van transformando en glóbulos rojos, blancos o en plaquetas según la necesidad de cada momento. Sin embargo, cuando la persona desarrolla LMA muchos de los glóbulos blancos y rojos y las plaquetas quedan inmaduros, impidiendo la generación de células sanas. Esta situación facilita la aparición de anemias, infecciones e, incluso, hemorragias. Hay varios tratamientos para la LMA, entre ellos el transplante de células madre.

Detalles del caso
En el caso, presentado en la CROI 2008, la persona vivía con VIH desde 1995  y había empezado TARGA en 2002. Un mes antes del diagnóstico de LMA, su recuento de CD4 era de 400 células/ mm3.

Cuando fue diagnosticado de LMA, se escogió como tratamiento el transplante de células madre. Al no existir ningún familiar compatible para la donación, el equipo sanitario buscó compatibilidades en el Registro Central de Médula Ósea de Alemania, donde se hallaron 232 personas compatibles. Los CD4 de las personas suelen tener un correceptor denominado CCR5, una de las vías por las que el VIH se adhiere a la célula. Entorno al 1% de la población de Europa Central carece de este correceptor por una mutación genética. Si dicha mutación proviene de ambos progenitores se hace muy difícil la infección por VIH; si sólo viene de un progenitor la progresión de la infección es mucho más lenta (son los no progresores a largo plazo). El equipo médico tuvo en cuenta esta realidad y pidió al registro si alguno de los potenciales donantes contaba con esta mutación. El objetivo era que las células inmunológicas formadas a raíz de este transplante fueran capaces de resistir mejor la transmisión del VIH además de curar la LMA. Una de las personas donantes contaba con esta doble inhibición (en términos médicos CCR5-D32) y se procedió al transplante de células madre. El paciente fue sometido a unas sesiones de quimioterapia y radioterapia con el objetivo de eliminar el sistema inmunológico y dejar “sitio” para las células madre. En ese momento dejó de tomar TARGA (febrero 2007).

Resultados
El equipo médico controló (y controla) la evolución de la LMA y del VIH desde la intervención en 2007. Así, 61 días después del transplante de células madre, la carga viral en la sangre periférica era indetectable, utilizando los métodos de detección del VIH más sensibles (ADN y ARN). Los resultados fueron aún más positivos 145 días después del transplante: las muestras de CD4 obtenidas en las mucosas de la persona carecían del CCR5. Además, se buscó ADN proviral tanto en la sangre periférica como en la médula ósea y la mucosa rectal. La carga viral continuaba indetectable. 300 días después de la intervención, los CD4 estaban en 180 células/ mm3 y seguían subiendo, una situación normal tras un transplante puesto que todo el sistema inmunitario es radiado para dejar espacio a la posterior regeneración. 

Algunos meses después, la persona que fue transplantada tuvo una recaída relacionada con la LMA. El problema se observó en algunas funciones cerebrales, por lo que también se analizaron estos fluidos para descartar una replicación del VIH. Los análisis también mostraron que la carga viral en estos fluidos era indetectable.

A día de hoy, la persona que se sometió al transplante sigue sin tomar TARGA, con carga viral indetectable y los CD4 siguen subiendo. La LMA también parece controlada.

Pasos a seguir
Ante esta situación, Hütter da dos posibles explicaciones. La primera es que la replicación viral continúe en algunos reservorios y ante una eventual mutación del virus, este pueda transmitirse a través de otros receptores, como el CXCR4. La otra es que tras la eliminación del sistema inmunológico y el posterior transplante, las células infectadas por VIH hayan sido eliminadas. El equipo no quiere levantar falsas expectativas, aunque admite que hasta ahora todo apunta a la segunda opción, ya que se han hecho PCR y no se ha detectado al virus.

Para confirmar estos resultados, se espera poder hacer más transplantes de este tipo. Sin embargo, dado que pocas personas cuentan con la inhibición del CCR5 y que la población que vive con VIH y, asimismo, desarrolla LMA es aún más baja, parece difícil que sean dentro de poco.

Sin embargo, Hütter apunta que es necesario seguir con estudios sobre la inhibición del correceptor CCR5 y tratamientos derivados. La eficacia en este caso así como de los nuevos fármacos inhibidores del CCR5 apuntan a un nuevo campo de actuación tanto en la prevención como en el tratamiento del VIH.  Algunas voces se muestran incluso favorables a utilizar el transplante de células madre en casos de fracaso de tratamiento, como última opción terapéutica (ver Transplanting Hope: Stem Cell Experiment raises eyebrows at CROI).

Tanto la comunidad civil organizada como la comunidad científica se muestran cautelosos, pero esperanzados. Lo que parece claro es que las células madre, que son muy versátiles, pueden estar abriendo una nueva puerta de investigación y desarrollo en lo referente al VIH.

Glosario de términos

*CD4
Linfocitos de la clase T que en su superficie presentan un receptor conocido como CD4, y cuya función es activar el sistema inmunitario en caso necesario ante la presencia de infecciones u otras enfermedades.

No progresores a largo plazo
Aquellas personas que son capaces de mantener la carga viral a niveles indetectables durante decenios sin necesidad de medicación.

*TARGA
Tratamiento antirretroviral de gran actividad. Se considera que una terapia tiene gran actividad cuando consigue mantener la carga viral indetectable de forma prolongada.

Términos marcados con asterisco: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH/SIDA (gTt).

Bibliografía

EVANS, D. Transplanting Hope: Stem Cell Experiment raises eyebrows at CROI, Revista Aidsmed [en línea], 11 de marzo de 2008. http://www.aidsmeds.com/articles/hiv_aids_stemcell_2042_14199.shtml

Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH/SIDA (gTt). Glosario. Disponible en http://gtt-vih.org/consultanos/glosario.

HÜTTER, G., NOWAK, D., MOSSNER, S., GANEPOLA, K., ALLERS, K., SCHNEIDER, J., HOFMANN, I.W., HOFMANN, W.K., THIEL, E. Treatment of HIV-1 infection by allogeneic CCR5D32/ D32 Stem cell transplantation: a promising approach. Charité–Medical University of Berlin, Germany.  Presentado en la Conferencia Internacional de Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) 2008.

INST. NACIONALES DE SALUD. INST. NACIONAL DEL CÁNCER. Última actualización 13 de junio 2008. Última visita 17 de junio 2008. http://www.cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/leucemia-mieloide-adultos/Patien

DerechosReservados ® Planeta Salud