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El Fondo Mundial necesita 5.000 millones de dólares
Autor: Gabriel Boichat
 
 

La falta de recursos económicos es un tema recurrente cuando se habla de dar respuesta a las tres pandemias de la pobreza y el Fondo Mundial de lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria (FM) no es ajeno a ello. La sociedad civil española e internacional se está movilizando para pedir que los países donantes de este organismo, que se reúne en Cáceres del 30 de marzo al 2 de abril, cumplan con sus compromisos y aporten los 5.000 millones de dólares que se necesitan para que mantener la sostenibilidad del organismo.

Según el portavoz del Fondo Mundial, Andrew Hurst, “el dinero que se dispone actualmente es suficiente para seguir financiando los programas ya comprometidos”, pero con las nuevas solicitudes de financiación va a ser necesario incrementar la dotación de los países que participen en esta iniciativa si se quiere seguir financiando nuevos proyectos.

Según los cálculos realizados se necesitarán un mínimo de 5.000 millones de dólares para los próximos dos años en el mejor de los escenarios. De no conseguir superar esta brecha, las posibilidades de financiar los nuevos programas en 2009 y 2010 en alto riesgo así como la renovación del apoyo de aquellos que están dando buenos resultados y que deberían perdurar en el tiempo estarían.

La Conferencia Intermedia de Revisiones y Aportaciones que se celebrará en Cáceres tiene como objetivo revisar y evaluar el trabajo realizado por el Fondo, y hacer  un llamamiento al cumplimiento de los compromisos de los países donantes. Por esta razón, el Comité Local de ONG españolas, del cual forma parte Planeta Salud,  junto con representantes de la sociedad civil internacional, están organizando diversos actos con el fin de movilizar más fondos y hacer del Fondo Mundial una institución sostenible. 

Los principales eventos se centrarán en unas jornadas los días 28 y 29 de marzo en el mismo espacio en el que, un día después, se reunirán los donantes del FM y a las que acudirán activistas de todo el mundo. Una de las principales propuestas es la demanda de un nuevo sistema de financiación para el Fondo Mundial basado en la responsabilidad de cada país donante, en vez del mecanismo actual basado en la voluntariedad que favorece aportaciones pequeñas que no se corresponden con su riqueza y con sus compromisos internacionales. El sistema  actual pone en entredicho la sostenibilidad del Fondo a medio y largo plazo al favorecer la aparición de brechas presupuestarias como la actual.

El papel de España
España es actualmente el cuarto donante del Fondo Mundial tras haberse comprometido a aportar 600 millones de dólares para el periodo 2008-2010. Esta cifra es una muestra del compromiso que ha adquirido el Gobierno español con la cooperación internacional que sitúa la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en el 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB) y representa un aumento de algo más del doble en cuatro años. Por otra parte, la salud se ha convertido en una de las prioridades de la cooperación española al ser el segundo sector que más fondos recibe, tras la educación.

Sin embargo, las principales ONG que trabajan en VIH/SIDA, tuberculosis y malaria piden que España, como estado anfitrión, haga un aporte adicional de al menos 100 millones de dólares a su actual contribución. Para cubrir la brecha de al menos 5.000 millones de dólares, es necesaria una clara implicación de los gobiernos donantes que sólo se alcanzará con una clara muestra de implicación hacia el Fondo.

Por ello, las ONG españolas consideran que el Gobierno español debe adoptar un papel de liderazgo y reafirmar ante los demás países su compromiso hacia la sostenibilidad de los diferentes organismos internacionales de cooperación que apoya, lo que marcaría el camino a seguir para superar las brechas de financiación. En este sentido, EE UU se comprometió a mediados de marzo a aportar 900 millones de dólares para 2009, superando en 60 millones la aportación del año pasado.

 

Qué es el Fondo Mundial

El Fondo Mundial de lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria se creó en el 2002 para incrementar los recursos en la lucha contra las tres enfermedades más devastadoras del mundo, y para dirigir esos recursos a áreas de mayor necesidad. Desde entonces, el Fondo Mundial se ha convertido en el principal organismo de financiación de programas de lucha contra las tres enfermedades de la pobreza con un financiamiento aprobado de 11.400 millones de dólares para más de 550 programas en 136 países.

Con estas cifras, el Fondo Mundial financia la cuarta parte de los proyectos mundiales para la lucha contra el VIH/SIDA, dos tercios de la respuesta a la tuberculosis y tres cuartos del financiamiento para la malaria. Según cálculos del propio organismo, gracias a los programas que financia más de 2 millones de personas han recibido tratamiento antirretroviral para el VIH, 4,6 millones están recibiendo terapia para la tuberculosis siguiendo la estrategia DOTS y se han repartido 70 millones de mosquiteras para prevenir la picadura del mosquito que transmite la malaria.

Por otra parte, el Fondo Mundial representa una apuesta innovadora en su propia estructura dado que integra gobiernos, sociedad civil, sector privado y comunidades afectadas que participan directamente de los mecanismos de toma de decisión del Fondo. Con ello se busca una mayor transparencia en la gestión y poder responder de manera más efectiva a las necesidades reales dando voz a las personas directamente afectadas. Si bien la estructura no es perfecta -se han detectado disfuncionalidades en diversas partes- el Fondo Mundial es uno de los pocos ejemplos mundiales de financiación que está funcionando y que integra unos sistemas democráticos de gestión con la participación de todos los actores para poder responder a los retos que plantean el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria.


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