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La respuesta española al VIH/SIDA
Autor: Ernest Aibar
 

Es encomiable el salto cualitativo de las políticas del Gobierno español para abordar el VIH/Sida. En los últimos años, tanto a nivel internacional –Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación,como estatal –Ministerio de Sanidad y Consumo, la respuesta a la pandemia se ha ido situando entre las prioridades de la administración pública y los recursos para mitigar su impacto se han multiplicado notablemente. Aún así, es todavía largo el camino por recorrer: por una parte, falta profundidad en el diseño y ejecución de las políticas del Gobierno; por otra, el dinero que España destina para el abordaje del Sida no es proporcional al impacto planetario de la epidemia y se observa, quizás por los temores derivados de la crisis económica, que se está produciendo un cierto relajamiento en los flujos de financiación.

Políticas españolas para revertir el impacto del Sida
El aumento de la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD), el arca de las políticas de cooperación internacional, ha beneficiado la respuesta al VIH. En cuatro años, la AOD española ha aumentado algo más del doble (3.081 millones de euros): en 2005 llegó a los 2.428 millones de euros (un 0,27% del PIB) mientras que, según el Plan Anual de Cooperación Internacional (PACI) de 2008, España iba a destinar ese año 5.509 millones de euros (un 0,5% del PIB) a la ayuda para el desarrollo. En este contexto, la salud se ha convertido en el sector que recibe más fondos de la cooperación española, por detrás de la educación –España destinó en 2007 un 11,06% de la AOD en salud (PACI 2007). Y, siguiendo la Estrategia de Salud de la Cooperación Española (2007), el abordaje del VIH/Sida y la mejora de la salud sexual y los derechos reproductivos son áreas prioritarias de intervención junto con el fortalecimiento institucional de los sistemas nacionales de salud y la mejora de la salud infantil y materna.

La mayoría de esfuerzos y recursos del sector salud se destinan al fortalecimiento de los sistemas públicos de salud, siendo ésta seguramente la principal apuesta del Gobierno para mitigar el impacto de las enfermedades de la pobreza. Partiendo de la idea que los problemas de salud y la pobreza están íntimamente ligados, promover el desarrollo social, dotar de capacidades a los países del Sur, parece una buena estrategia para revertir el curso de las pandemias. Ahora bien, resulta difícil medir los beneficios directos de estas actuaciones en el abordaje del VIH/Sida u otras enfermedades prevalentes.

El Gobierno también se ha implicado en la financiación de organismos internacionales que trabajan para suavizar el impacto del VIH/Sida. Además de las contribuciones españolas a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, se debe subrayar la aportación al Fondo Mundial de lucha contra el Sida, la malaria y la tuberculosis (unos 300 millones de dólares entre 2006 y 2008 y 450 millones de dólares comprometidos para el periodo 2009-2010). También son destacables, por poner otros ejemplos, los cerca de 34 millones de dólares desembolsados en 2007 para el Fondo de las Naciones Unidas sobre Población (UNFPA), muchos de los cuales se han dirigido a campañas de prevención del VIH y programas de salud sexual y reproductiva, o los 10,2 millones de euros que el Gobierno donó a ONUSIDA en 2008, de los cuales 3 millones se destinaron a la Iniciativa Internacional por una Vacuna del Sida (IAVI) y 1,5 millones al Partenariado Internacional para los Microbicidas (IPM).

La respuesta estatal al VIH se concentra básicamente en el Plan Nacional sobre el Sida (PNS). Este organismo que pertenece al Ministerio de Sanidad y Consumo tuvo un presupuesto cercano a los 16 millones de euros en 2008. Las actuaciones (y el presupuesto) del PNS se dirigen básicamente a la transferencia de fondos hacia los programas de Sida de las Comunidades Autónomas (que además pueden disponer de fondos propios), a la subvención de ONG de Sida y a la elaboración de campañas estatales sobre prevención del VIH.
Las contribuciones del Gobierno español para fomentar la investigación biomédica alrededor del VIH/SIDA son ya más discretas. Además de las ya citadas aportaciones a IAVI e IPM, en 2006 España financió el programa de investigación en vacunas del Sida dirigido por el Partenariado Europeo y Países en Desarrollo para los Ensayos Clínicos (EDCTP) con 1 millón de euros. Para ilustrar otro caso, como podemos leer en el artículo "El HIVACAT consolida su camino hacia una vacuna del SIDA" del boletín Salud y Desarrollo existen algunas iniciativas, como HIVCAT, que están investigando nuevas técnicas, principalmente vacunas, para mejorar la prevención del VIH.

Ampliar las herramientas para la prevención de la pandemia
El análisis descriptivo sobre las principales actuaciones del Estado español para hacer frente al VIH/Sida demuestra que existe un desequilibrio sustancial entre los fondos destinados al fortalecimiento de los sistemas públicos de salud o a la universalización de productos y técnicas para tratar o prevenir la epidemia (vía Fondo Mundial y UNFPA) y los esfuerzos para mejorar las herramientas de prevención a través de la investigación biomédica. Pero si bien resulta esencial capacitar a los países más afectados por el Sida con un buen sistema público de salud y asegurar que todas las personas tengan acceso a medicamentos esenciales y preservativos, también lo es investigar nuevas opciones de prevención que sean seguras y altamente eficaces.

A pesar de la existencia de un instrumento de prevención con una eficacia cercana al 99% si se utiliza correctamente, el preservativo, los datos de ONUSIDA (2008) indican que 7.000 personas se  infectan diariamente por el VIH. Este dato demuestra la necesidad de ampliar el abanico de opciones al alcance de las personas que, junto al condón, sirvan para mejorar la prevención del VIH/Sida. Por poner un ejemplo sobre la importancia de las nuevas tecnologías de la prevención del VIH, se ha demostrado que si un reducido número de mujeres en un país en desarrollo usa un microbicida con una eficacia contra el virus del 60% en la mitad de las relaciones sexuales en las que no usan condón, se podrían evitar 2.5 millones de infecciones en tres años.

La apuesta española por el desarrollo de vacunas del Sida y microbicidas, a través de las contribuciones a IAVI e IPM, parece un buen punto de partida para adecuar la investigación biomédica en prevención al impacto mundial de la pandemia. Aún así, los fondos desembolsados hasta el momento resultan insuficientes y más aún si comparamos los 4,5 millones de euros que España destinó conjuntamente a IAVI e IPM en 2008 con los más de 136 millones de dólares que se donaron al Fondo Mundial en el mismo año. Por otro lado, es cierto que tanto el Plan Director de la Cooperación Española para el Desarrollo (2009-2012) como otros documentos oficiales asumen una estrategia integral en la respuesta al VIH/Sida y citan la importancia de la investigación en nuevas tecnologías de la prevención. Ahora falta traducir estas buenas intenciones en acciones concretas e implementar una política real y efectiva para incentivar la investigación biomédica en la prevención del VIH.

En este sentido y como reflejo de las carencias de la respuesta a la pandemia, en diciembre de 2008 ICV e IU presentaron una proposición no de ley al Congreso de los Diputados en que se instaba al Gobierno español a mejorar las opciones de prevención del VIH. Esta iniciativa, entre otras cuestiones, propone al Gobierno que implemente una estrategia integral en las políticas de prevención del VIH y fomente el desarrollo de vacunas y microbicidas y apoye iniciativas internacionales como los partenariados no lucrativos para el desarrollo de productos de salud.

Escasez de recursos financieros en la respuesta española al Sida
Además de la cierta exclusión que sufren las políticas de I+D en la prevención del VIH se observa otro elemento: los recursos que España destina para dar respuesta a la pandemia son insuficientes.

La OMS estima que los países industrializados deberían aportar un 15% de la AOD a mejorar la salud mundial. Como vimos anteriormente, en 2007 España sólo destinó el 11% para la salud. Un estudio de la plataforma Tenemos Sida indica que la financiación española para el VIH/Sida se encuentra muy por debajo de sus potencialidades. Tenemos Sida ha establecido un mecanismo por el que se atribuye a cada estado, en función de su riqueza, un grado de responsabilidad determinado, una cuota justa, para dar respuesta a la pandemia. Así, por su posición económica, España debería haber aportado 462 millones de dólares en 2007 para mitigar el impacto del Sida, cuando en realidad las contribuciones españolas sólo llegaron a 96 millones de dólares.

Además, la presente situación de crisis económica puede tambalear los ya denostados fondos para suavizar el impacto de la pandemia. Como es habitual, en tiempos de recesión las ayudas sociales suelen caer en picado (pero no las operaciones para salvar el sistema financiero, claro está) y esta dinámica podría afectar a la respuesta española al Sida. Veamos un par de indicios relacionados con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2009.

Por una parte, la ayuda para el desarrollo sufrirá un ligero aumento del 2,2% respecto el curso pasado. Según el comunicado de la Coordinadora de ONG de Desarrollo Estatal (CONGDE), este aumento no es suficiente para afrontar los compromisos del Gobierno (equiparar la AOD al 0,7% del PIB en 2012). Existe el riesgo que las políticas de cooperación vinculadas con el Sida se verán afectadas por este elemento.

Por otra parte, los PGE 2009 no prevén ningún aumento de los fondos para el PNS respecto el curso anterior (ni siquiera en proporción a la inflación interanual) . Además, justo después de la aprobación de los PGE 2009 el Ministerio de Sanidad y Consumo decidió reducir un 10% los fondos que el PNS destina a las Comunidades Autónomas . La Red Comunitaria sobre VIH/SIDA del Estado Español (RED2002) y la Coordinadora Estatal de VIH/SIDA (CESIDA) han manifestado su preocupación porque el recorte supondría la reducción de la atención: menos preservativos gratuitos, menos jeringuillas limpias, menos servicios de apoyo a las personas afectadas, menos recursos para afrontar el estigma y la discriminación, entre otros aspectos. En este sentido, primero el diputado de CiU Carles Campuzano y después el de ICV Joan Herrera realizaron preguntas parlamentarias en el Congreso de los Diputados pidiendo explicaciones al Gobierno por la reducción del gasto en VIH/Sida.

Fuentes:
Plan Anual de Cooperación Internacional (2007 y 2008). Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, Secretaría de Estado de Cooperación Internacional.
Plan Director de la Cooperación Española para el Desarrollo (2005-2008). Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, Secretaría de Estado de Cooperación Internacional.
Estrategia Salud de la Cooperación Española (2007). Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, Secretaría de Estado de Cooperación Internacional.
Presupuestos Generales del Estado (2008 y 2009). Ministerio de Economía y Hacienda.
http://www.theglobalfund.org/es/pledges/?lang=es
http://www.unfpa.org/about/funding.htm
http://www.tenemossida.org/responsabilidad/paises.html
http://www.red2002.org.es/
http://www.congde.org/

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