Los microbicidas todavía no son una realidad. Los ensayos clínicos han confirmado la viabilidad de los microbicidas vaginales para prevenir la infección por VIH y siguen perfilándose como una opción de futuro para la prevención del virus del sida en mujeres. Pese a ello, experiencias previas en la introducción de nuevas herramientas de prevención nos muestran que es fundamental trabajar con antelación, especialmente con los profesionales de la salud que se encargarán de informar y educar sobre su uso y limitaciones y que conocen muy bien el terreno. Sólo así un nuevo producto de prevención como los microbicidas puede ser aceptado y complementar así las estrategias actuales en prevención del VIH.
Con esta idea, el pasado 26 de mayo la Federación Estatal de Planificación Familiar de España (FPFE) y Planeta Salud organizaron el taller “Microbicidas y género, un debate abierto” que contó con la participación de integrantes de ONG que trabajan en el ámbito de la prevención del VIH, de la salud sexual y reproductiva, de la cooperación al desarrollo, del género y de la atención a trabajadoras sexuales, entre otros. El objetivo principal era el de intercambiar preguntas, dudas y visiones de profesionales sanitarios en torno a la introducción de un microbicida vaginal en España y cómo afectaría a su trabajo.
Cabe destacar la acogida positiva y mayoritaria por parte de las ONG a la introducción de una nueva herramienta que mejore nuestra respuesta a la pandemia. Pero también suscita algunas preocupaciones y propuestas: evitar los errores acaecidos con el condón femenino que, pese a su alta eficacia, apenas se utiliza; que los microbicidas se incorporen en el trabajo e intervenciones de los profesionales sanitarios; o que la administración dote de recursos suficientes para la formación de los profesionales sobre la nueva herramienta y su correcta implementación.
Como se vio en la discusión, el género es parte intrínseca del desarrollo de microbicidas desde el principio al ser una herramienta pensada para responder específicamente a las necesidades de prevención ante el VIH de las mujeres. Pero la relación entre microbicidas y género trasciende la investigación. El uso y la aceptación puedan ser distintos en cada caso, el replantearse el asociar una herramienta con el empoderamiento de las mujeres, la necesidad de involucrar a hombres y mujeres en el uso de los microbicidas muestran lo importante de adoptar una perspectiva de género a la hora de abordar los microbicidas.
Estas reflexiones apuntan en realidad a un cambio de paradigma en la prevención sexual del VIH, del cual los microbicidas pueden ser parte, que potencie la educación y la formación sexual con un enfoque de reducción de riesgos y daños. Un cambio profundo en el que se incluya la promoción de la autogestión de la salud, la promoción real de la equidad de género y la formación en salud sexual y reproductiva.
Ahora es el momento de ampliar y enriquecer este debate. Para ello, hemos editado el informe de la reunión, que podéis consultar aquí, para que pueda servir a futuros pasos del debate. Además, el 28 de julio Planeta Salud hizo una visita parlamentaria conjunta a las comisiones de Cooperación Internacional para el Desarrollo, de Sanidad y Consumo, y de Igualdad en el Senado para explicar y transmitir las aportaciones y el trabajo realizado por parte de la sociedad civil en España con el objetivo de sensibilizar a los parlamentarios españoles sobre esta cuestión. Este trabajo se ampliará en otoño con una reunión con diputados y diputadas del Congreso.
Es sólo el principio del camino que nos debe llevar a una introducción eficaz de los microbicidas a partir del momento en que estén disponibles, así como cualquier otra herramienta preventiva del VIH que pueda llegar en el futuro. Sólo con una visión integral de la sexualidad y la prevención del VIH mejoraremos realmente la respuesta a la pandemia del VIH.
|